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LIBERBANK CUENCA 33 – FORD ALISAUTO BM TORRELAVEGA 28

Publicado el 14 de marzo de 2019

Un combativo BM Torrelavega pone fin a su brillante participación en la Copa del Rey.

 

LIBERBANK CUENCA: Kilián Ramírez, Leo Maciel; Leo Dutra (9), Martín Roldán (2), Natán Suárez (3), David Mendoza, Santiago Baronetto (2), Hugo López (3), Lucas Moscariello, Thiago Alvés (5), Adrián Nolasco (3), Óscar Rio (2), Kristijan Eskericic (3), Sergio López (1) y Ángel Montoro (2).

FORD ALISAUTO BM TORRELAVEGA: Murillo Araujo, Josema Urrutia; Edu Fernández (4), Antón Setién (2), Pepe Oliver (2), Jorge Prieto (5), Gerardo García (2), Duarte Batán (1), Borja Lombilla (1), Isi Martínez, Sergio Rodríguez (1), Alejandro González Racero (2), José Carlos Hernández (5), Dani Hernández (1) y Nico Colunga (2).

 

Parciales:

2 – 1, 4 – 4, 6 – 8, 9 – 10, 11 – 11, 14 – 14 descanso.

18 – 15, 21 – 16, 21 – 20, 26 – 22, 30 – 25, 33 – 28 final.

Árbitros: Goyo Muro San José (CA Madrid) y José Manuel Iniesta Castillo (CA C.Valenciana).

 

Foto: @BMCdadEncantada.

 

El Ford Alisauto BM Torrelavega dio una exhibición de carácter competitivo en el partido de vuelta de la de la cuarta ronda de XLIV Copa de S.M. el Rey. Los de Álex Mozas cuajaron una actuación sobresaliente en El Sargal ante un Liberbank Cuenca que tuvo que emplearse más a fondo de lo esperado para derrotar al combativo conjunto cántabro. Ni esta derrota, ni la cosechada hace siete días en el Trueba, empañan ni un ápice el brillante papel de los naranjas en la competición copera.

Conscientes de que levantar seis goles de desventaja a un equipo como Liberbank Cuenca era un reto gigantesco, los torrelaveguenses saltaron a la cancha con un único objetivo: convertir la paliza de autobús en una hora y media de entrenamiento al más alto nivel. Los dos primeros tantos de Dutra fueron rápidamente enjugados por un BM Torrelavega que compitió de maravilla. Tras diez minutos muy parejos, los de Mozas, que defendían 5-1, se permitieron el lujo de tomar la iniciativa en el marcador. Un parcial de 0 a 3, con tantos de Edu Fernández, José Carlos Hernández y Gerardo García suponía el 4-7. Los de Lidio Jiménez reaccionaron ante el descaro de los visitantes, pero los cántabros no se quedaron atrás. Tras los goles de Río y Eskericic, los naranjas aceleraron de nuevo. José Carlos Hernández lideraba la anotación de los suyos, que se vieron cuatro arriba, 6-10, sin haber cubierto el primer cuarto de hora.

A partir de ese momento, Cuenca se puso el mono de trabajo para neutralizar la escapada visitante. Como si fuesen un equipo ciclista en una etapa llana, los de Jiménez rodaron a bloque para dar caza a su adversario. Kilián Ramírez, que totalizó 20 paradas, y Thiago Alvés, tiraron de los suyos hasta igualar el electrónico a 11. Una igualdad que se mantuvo hasta el intermedio.

Pese a la gran actuación del BM Torrelavega, el signo de la eliminatoria no se vio nunca comprometido. La diferencia de potencial entre ambas escuadras, unida a la renta de goles lograda en la ida, otorgaba mucha ventaja a Liberbank. Aun así, en la reanudación, los de Lidio Jiménez trataron de resolver por la vía rápida con una salida en tromba. Una tempranera exclusión de Edu Fernández allanaba el camino para que los cañoneros locales sacasen su brazo a relucir. Dutra y Suárez fueron los protagonistas de un parcial de 6-1 que parecía enterrar la resistencia visitante.

Con 20-15 en el marcador, el BM Torrelavega sacó a relucir su carácter competitivo. Este equipo lleva cosida la competitividad a su ADN. Ayer, cuando más arreciaba la tormenta, dio una exhibición de actitud sobre la cancha. Edu Fernández y José Carlos Hernández marcaron a pares, bien apoyados por Nico Colunga. Lo que parecía un tiempo muerto visitante se convirtió en una llamada de atención por parte del técnico local. El choque estaba 21-20 cuando restaban 15 minutos para el final.

En el tramo definitivo del partido, el acelerón conquense fue demasiado para el BM Torrelavega. Ramírez era un pulpo que tocaba cada lanzamiento y Dutra un martillo pilón que perforaba la malla cántabra sin piedad. Los cántabros, que nunca bajaron los brazos, se agarraban al choque con las pocas fuerzas que les quedaban. De hecho, Borja Lombilla se ganó los aplausos del Sargal al establecer el 27-24. Algo parecido a lo que pasó cuando Jorge Prieto materializó un fly.

Al final, el BM Torrelavega sucumbió por cinco, 33-28, ante un Liberbank Cuenca que dominó la eliminatoria con suficiencia. Los de Lidio Jiménez alcanzan la final a ocho de la Copa por primera vez, mientras que los de Mozas se quedan con la satisfacción de haber escrito una de las páginas más brillantes de la historia del club.

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