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LIBERBANK CANTABRIA SINFÍN 29 – BM BENIDORM 24

Publicado el 30 de noviembre de 2019

Defensa y ataque encajaron a la perfección en el engranaje cántabro para derrotar al equipo alicantino.

 

La plantilla celebró los 1000 goles de Lon con el Sinfín. Fotos: Luis A. Trapero.

 

LIBERBANK CANTABRIA SINFÍN (29): Mijuskovic (p), Marín (p), Diego, Barco, Torriko (6), Postigo (8), Lastra, Basualdo, Zungri, Silva (4), Lon (2), Valles (4), Iglesias (4), Dimitrievski (1).

BM BENIDORM (24): Rodríguez (p), Tercariol (p), Cabanas (1), Simonet (4), Rivero, Méndez, Oliver (3), Parker (6), Lignieres, Dorado, Grau (1), Nolasco, Rueda, Lorasque, Pabán (5), Folques (4).

 

Parciales:

3-1, 5-5, 9-6, 10-7, 14-9, 16-12 (descanso).

16-14, 18-15, 20-15, 25-16, 27-20, 29-24 (final).

Árbitros: Peñaranda Ortega y Yagüe Moros. Excluyeron a Torriko, Diego y Dimitrievski por el Liberbank Cantabria Sinfín, y a Oliver, Parker, Folques y Pabán por el BM Benidorm.

Incidencias: Partido de la decimosegunda jornada de la Liga ASOBAL, celebrado en el Pabellón Exterior de La Albericia ante unos 2000 espectadores.

 

Lanzamiento de Cristian Postigo.

 

El Liberbank Cantabria Sinfín gustó y se gustó para derrotar al BM Benidorm en casa, en un partido cómodo para los santanderinos, pues dominaron de principio a fin la contienda, sin grandes sobresaltos pasado el minuto diez de juego. Defensa y ataque encajaron a la perfección en el engranaje cántabro para hacerse con dos puntos que permiten caminar firmes por la zona media de la tabla.

Al Sinfín se le notaron las ansias por hacerse con una victoria que podía valer oro ante un rival directo. Saltó a la pista como una apisonadora en los primeros minutos, en los que el marcador comenzó a posicionarse a su favor gracias a los tantos de Valles, Silva, Postigo y Dimitrievski (4-1). Pero si en algo estuvieron atinados especialmente fue en las labores de contención de una escuadra alicantina en la que Pabán y Simonet lideraban los esfuerzos.

Tardaron en entrar en calor los visitantes, pero lo hicieron en el siguiente parcial, en el que, esta vez sí, hicieron efectivo el empate tirando de Cabanas al contraataque. La fuerza, en cambio, les duró lo que tardaron en colocar el 5-5, pues de la misma forma volvieron a tomar las riendas del partido los de Reñones. Un soberbio Postigo se hinchó a correr de punta a punta del 40×20 para ir abriendo distancias en el luminoso, algo que permitió cada intervención de Mijuskovic bajo palos.

Valles siguió en modo goleador y, cuando no, se dedicó a repartir juego entre los suyos, haciendo circular el balón hacia el extremo de Iglesias o alcanzando a Lon en el pivote. La renta local se fue agrandando conforme pasaron los minutos y ni el tiempo muerto visitante impidió que los hombres de negro tomasen rumbo a vestuarios con el 16-12 de su lado.

El descanso trajo un ligero relajo del Sinfín, que afortunadamente no pasó del minuto 5 del segundo periodo. Mientras tanto, el BM Benidorm pudo recortar levemente la distancia, aprovechando las imprecisiones locales, y volvió a asomar por el retrovisor al ponerse a dos goles tras el atino de Lewis Parker al enfrentar la meta del montenegrino.

Sin embargo, los de Reñones no pensaban vender barato el triunfo en su territorio y volvieron a apretar en defensa hasta desesperar a la ofensiva levantina en múltiples ocasiones. Los santanderinos disfrutaron sobre la pista e hicieron disfrutar en las gradas con un juego rápido y, sobre todo, certero, en el que hubo goles para todos los gustos.

Si Postigo se inventaba un tiro sin ángulo desde el extremo, Silva sacaba la muñeca a pasear para colar una rosca. Si Torriko volaba para mandar al fondo de la red el balón que le llegaba de manos de Valles, Mijuskovic paraba y el vasco marcaba uno más, incluso de portería a portería.

Con el crono funcionando sin parar, la balanza se fue inclinando cada vez más hacia el bando local, que siguió moviéndose con comodidad en La Albericia. Torriko e Iglesias se dedicaron a ampliar sus casilleros particulares, pero el momento emotivo llegó cuando Lon se colocó en el punto de penalti para anotar su gol número 1000 como jugador del Sinfín y salir ovacionado por la numerosa afición cántabra.

El técnico santanderino movió el banquillo en los minutos finales para dar salida en portería a Israel Marín en su debut con el Liberbank Cantabria Sinfín esta temporada, aunque no en la ASOBAL, puesto que ya se estrenó la pasada campaña con el primer equipo en la máxima categoría. También fue el turno de los más jóvenes en la recta final, con Ángel Basualdo y Leo Alonso en una pista que volvió a celebrar un nuevo y valioso triunfo de los pupilos de Reñones.

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