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FORD ALISAUTO BM TORRELAVEGA 28 – LIBERBANK CANTABRIA SINFÍN 28

Publicado el 31 de agosto de 2019

El derbi de pretemporada se queda en tablas tras sesenta minutos de gran intensidad.

 

FORD ALISAUTO BM TORRELAVEGA: Murillo Araújo, Marco Krimer, Josema Urrutia; Antón Setién (1), Alonso Moreno (1), Sergio Crespo (3), Jorge Prieto (2), Borja Lombilla (4), Isi Martínez, Sergio Rodríguez (1), Facundo Cangiani (6), Fabrizio Casanova (3), José Carlos Hernández (3), Dani Hernández (2) y Nico Colunga (2).

LIBERBANK CANTABRIA SINFÍN: Ibrahim Sambe, Sergio Roja, Mile Mijuskovic; Diego Muñiz (2), Javier Valverde, Alberto Pla (2), Alex Barco, Ander Torriko (4), Cristian Postigo (2), Carlos Lastra (2), Sergio Roja, Ángel Basualdo (1), Leo Alonso, Nicolas Zungri, Jorge Silva (4), Jose Manuel Herrero Lon, Nacho Valles (6), Ángel Iglesias (1), Darko Dimitrievski (4).

 

Parciales:

2 – 2, 5 – 2, 9 – 4, 10 – 7, 13 – 10, 14 – 13 descanso.

17 – 13, 20 – 15, 23 – 16, 26 – 19, 27 – 24, 28 – 28 final.

Árbitros: Luis Alberto Ramos y Juan Carlos Mazorra. (CA Cantabria).

 

Lanzamiento de Sergio Rodríguez. Foto: Enrique González.

 

El Ford Alisauto BM Torrelavega protagonizó un gran partido ante el Liberbank Cantabria Sinfín de ASOBAL. Con los dos pivotes en la grada por problemas en la rodilla y Genio González ausente por motivos personales, los de Mozas tuvieron contra las cuerdas a los de Reñones durante la mayor parte del choque. Un parcial de 2-9 en el último cuarto de hora privó a los naranjas de un resultado mejor.

Desde los primeros compases, el BM Torrelavega salió dispuesto a tutear a todo un equipo de Asobal. Fabrizio Casanova mandó a las mallas las dos primeras bolas que pasaron por sus manos. Los naranjas defendían con orden y corrían siempre que podían. Sin embargo, el Sinfín enjugó rápidamente la diferencia. Nacho Valles igualaba a dos desde los siete metros.

Las ausencias de Abalos y Gómez no mermaron las prestaciones defensivas del BM Torrelavega. Es más, los de Mozas tenían un punto más de intensidad que provocó más de un indecisión en la ofensiva santanderina. Cada recuperación se convertían en una oportunidad para volar a la contra. Borja Lombilla culminó perfectamente una cabalgada dirigida por Martínez para elevar el 5-2 en el marcador. El tiempo muerto de Reñones no se hizo esperar. Pero el receso no apagó a un equipo que estaba on fire. Lombilla primero y Jorge Prieto después aumentaban la ventaja a cuatro. El BM Torrelavega podía correr y, con espacio por delante, los de Mozas son temibles. Prieto mandó a la jaula una transición perfecta que cogió descolocado al equipo visitante.

Después del primer cuarto de hora, con 9-5 en el marcador, Mozas cambió a los seis jugadores de campo. Sergio Rodríguez se puso la camiseta de pivote y su equipo siguió produciendo un balonmano de muchos quilates. Antón Setién se inventó un ángulo casi imposible desde el extremo para mantener a los suyos cuatro por delante. Poco después, tras un gol de Torriko, Dimitrievski y José Carlos Hernández fueron sancionados con dos minutos. En ese impasse, Murillo Araújo hizo una de las paradas del partido y Sergio Rodríguez, bien asistido por Crespo, devolvía los cuatro de ventaja a los naranjas.

Con 12-8, los locales encadenaron otra inferioridad, esta vez por sanción a Alonso Moreno, y el Sinfín sacó partido de ello. 0-2 con goles de Torriko y Lastra. Un zambombazo en apoyo de Dani Hernández devolvía la luz a los suyos. Sin embargo, los de Reñones habían metido una marcha adicional y, en esta fase del partido, corrían con efectividad. Carlos Lastra igualó a 13 a falta de tres minutos para el descanso. El parcial era de 1-5. Un penalti transformado por Colunga dejó el tanteador en 14-13 después de 30 minutos de buen balonmano.

El inicio de la segunda parte trajo a la pista a un inédito Marco Krimer que comenzó blocando un lanzamiento a dos manos. Las paradas del arquero las rentabilizó al máximo su compatriota Cangiani que anotó dos dianas consecutivas. El arranque local fue extraordinario. En la acción siguiente, Prieto forzó una exclusión que convirtió en gol Nico Colunga desde los siete metros. El parcial era de 3-0. El Sinfín parecía acusar el golpe. Mas aún cuando en la acción siguiente excluyeron a Lastra. Con dos más sobre el parqué, los de Mozas se lanzaron a por su adversario. Primero Lombilla y luego Fafa Cangiani hurgaban en una herida que ya era de 5-0.

Cuando se restableció la igualdad sobre la pista, el tanteador era 19-13 y las sensaciones del BM Torrelavega, inmejorables. Nacho Valles desde el punto de penalti fue el encargado de romper la sequía visitante. Gracias a la efectividad de un Cangiani expeditivo, la renta local se consolidó en seis, 21-15 en el minuto 41. Reñones devolvió al parqué a Silva y al meta Mijuskovic con la intención de incrementar la efectividad de los suyos atrás y ganar mordiente arriba. Tras un par de tantos por cada bando y un tiempo muerto solicitado por Mozas, los naranjas volvieron a cambiar a todos sus efectivos de campo. Crespo hacía el 24-17 y Krimer sacaba un lanzamiento a bocajarro de Iglesias.

A medida que el partido se acercaba a su final, el Sinfín fue acelerando en busca de la remontada. Silva encadenó dos misiles ante los que nada pudo hacer Krimer y los santanderinos consiguieron un parcial de 1-4. Los de Reñones ampliaron su parcial hasta 1-6 y solo encontraban respuesta en un José Carlos Hernández que mantenía el pulso anotador local como podía. Con 27-24, Mozas pidió un tiempo muerto que aclarase las ideas naranjas de cara al tramo final del choque.

El técnico madrileño optó por atacar con dos pivotes. Sin embargo, la jugada se saldó con la expulsión de Dani Hernández y la sanción de cuatro minutos de inferioridad. Una decisión muy protestada que se agravó en la acción siguiente cuando su hermano José Carlos también fue excluido. A los naranjas les quedaba la épica y Marco Krimer comenzó a escribirla sacando un pie salvador ante un vuelo de Pla. Con cuatro jugadores sobre la pista, Crespo encontró un resquicio entre la zaga santanderina para hacer el 28-25. Tras un lanzamiento de Silva, el choque se volvió a enmarañar por las decisiones de una pareja arbitral muy discutida por ambos equipos. Quedaban dos minutos y Mijuskovic detuvo un penalti a José Carlos Hernández que podía haber sentenciado el choque. En la jugada siguiente, Postigo la ponía en la escuadra. 28-27 con 50 segundos por jugarse.

El último minuto, en el que el BM Torrelavega tenía uno menos, fueron un ejercicio de persistencia. Con los árbitros amenazando pasivo, Sergio Rodríguez estrelló la pelota en el poste. Quedaban siete segundos y Reñones pidió tiempo muerto. Los suyos necesitaban un gol para igualar. El técnico visitante diseño un fly sobre Silva que desvió José Carlos Hernández. Sin embargo, los colegiados señalaron siete metros y Dimitrievski igualó la contienda con el reloj a cero. Al final, el partido quedó en tablas y evidenció que un derbi no entiende de pretemporadas.

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