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DS BLENDIO SINFÍN 26 – HELVETIA ANAITASUNA 26

Publicado el 5 de diciembre de 2018

Justo empate en un partido equilibrado y vibrante que pudo llevarse cualquiera de los dos equipos.

 

DS BLENDIO SINFÍN: Villamarín (p), Postigo, Torriko 1, Silva 7, Valles 4 (3p), Lon 5, Iglesias 3, -siete inicial-; Salvarrey (p), Muñiz, Nikolai, Pla 3, Sola, Valverde, Dimitrievski 3(1p).

HELVETIA ANAITASUNA: Bols (p), Gastón, Bazán 1, Méndez 1, Pujol, Chocarro 4, Vaquer 5(1p), -siete inicial-; Salazar (p), Etxeberria 1, Meoki 1, Krsmancic 6 (2p), Ceretta, Goñi, Ander Ugarte 5, Raúl Nantes 2.

 

Parciales:

1-2, 3-5, 4-6, 6-7, 10-9, 13-12 descanso.

13-14, 16-16, 19-18, 21-20, 24-23, 26-26, final.

Pabellón Municipal de La Albericia: 1.300 espectadores.

Árbitros: Hnos. Escudero Santiuste (Federación cántabra). Excluyeron a Dimitrievski y Muñiz en dos ocasiones, y a Silva e Iglesias, por DS Blendio, y a Etxeberria en dos ocasiones y Bazán y Krsmancic, por Helvetia Anaitasuna.

 

Lanzamiento de Herrero Lon. Foto: Luis A. Trapero.

 

Elías Fernández | Un Helvetia Anaitasuna al alza llegaba dispuesto a asaltar el fortín que el DS Blendio Sinfín ha hecho de La Albericia.

El inicio no pudo ser peor para los pupilos de Reñones, que tardaron en cogerle el tranquillo en ataque al 6-0 defensivo navarro, con un Torriko precipitado que cometió varios errores en el pase, lo que le costó que Reñones le sentara en el banquillo dando entrada a Alberto Pla en su lugar.

Un buen inicio de Bols en portería sirvió para que sus compañeros tomaran rentas que oscilaron entre 2 y 3 goles, que situaban la máxima renta que hubo en todo el partido con el 3-6 que reflejaba el luminoso poco antes de llegarse al ecuador del primer tiempo.

El conjunto santanderino ajustó su 6-0 defensivo, subió la intensidad y la dureza, lo que le costó hasta cuatro exclusiones en la primera parte por la pareja arbitral, que en alguna ocasión parecía estar arbitrando con la ayuda del VAR, especialmente en una exclusión a Muñiz en la que inicialmente solo habían señalado la falta, para unos cuantos segundos después excluirle ante la incredulidad general.

Apareció la figura de Villamarín con varias intervenciones con la que el Sinfín anotó un parcial de 3-0 con el que primero puso el 6-6 en el luminoso, para después ponerse por delante por primera vez con el gol de Pla que situaba el 8-7.

Por parte del conjunto navarro, era su pivote Ander Ugarte, con cuatro goles, el que hacía daño cada vez que sus compañeros le encontraban en seis metros.

El Sinfín le había tomado el pulso en ataque al partido, y con los goles bien repartidos, Dimitrievski, Valles, Pla, Iglesias y Silva, llevaba la iniciativa en el marcador, llegándose al intermedio con el tercer gol de Pla a escasos segundos del final, que dejaba el resultado con el 13-12 que señalaba el luminoso.

Un 0-2 de parcial devolvía la ventaja al cuadro de Iñaki Aniz, en una segunda parte equilibrada, con alternancias en el marcador, y que mantuvo en vilo en todo momento a los muchos aficionados que poblaban el pabellón.

Jorge Silva volvió a recobrar el nivel mostrado antes de la lesión, y con cinco goles en este segundo tiempo fue un auténtico azote para la defensa del cuadro navarro, que veía que cuando no era el portugués el que perforaba su portería una y otra vez, era el incombustible Lon el que hacía daño en seis metros.

Un gol del portugués situaba la máxima renta de la que había gozado el Sinfín, con el 22-20 a ocho minutos del final.

Los siguientes minutos transcurrieron con un intercambio de goles con los que el Sinfín mantenía los dos de renta pocos segundos antes de llegar a los cinco minutos finales.

Krsmancic tomó las riendas del Anaitasuna y con sus poderosos lanzamientos, junto a los goles de Vaquer y Chocarro, sirvieron para anotar un parcial de 1-4 con el que situaban el 25-26 a minuto y medio del final.

Un siete metros que Bols detuvo a Dimitrievski tras la exclusión recibida por Etxeberría, daban pelota al conjunto navarro para ampliar la ventaja y dar la puntilla al partido, pero una pérdida se transformó en una contra que Iglesias aprovechó para situar el 26-26 a medio minuto para el final.

El equipo supo defender con intensidad, y con un lanzamiento de Ceretta desde nueve metros que desvió Villamarín, finalizó un partido jugado de poder a poder, con más que justo reparto de puntos.

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