Categorizados | Balonmano, Destacados

Tags |

BIDASOA IRUN 35 – LIBERBANK CANTABRIA SINFÍN 28

Publicado el 12 de diciembre de 2019

El equipo santanderino vuelve de vacío de Artaleku, tras un partido en el que siempre estuvo por detrás en el marcador.

 

BIDASOA IRÚN (35): Rangel (p), Ledo (p), Cavero (3), Orbovic, Crowley (2), Zabala (3), Odriozola (4), Serrano (3), E. Salinas (4), De la Salud (1), Renaud-David (4), R. Salinas (5), Azkeu (2), Tesoriere, Da Silva, Seri (4).

LIBERBANK CANTABRIA SINFÍN (28): Mijuskovic (p), Marín (p), Diego, Valverde, Barco, Torriko (9), Postigo (1), Lastra (1), Basualdo, Zungri (1), Silva, Lon (6), Valles (7), Iglesias (2), Dimitrievski (1).

 

Parciales:

3-1, 6-3, 8-5, 10-8, 14-10, 18-12 (descanso).

21-16, 23-18, 25-22, 29-24, 31-26, 35-28 (final).

Árbitros: Colmenero Guillén y Rollán Martín. Excluyeron a Diego y Zungri por el Liberbank Cantabria Sinfín, y a Tesoriere (2) y Renaud-David por el Bidasoa Irún.

Incidencias: Partido de la vigesimoquinta jornada de la Liga ASOBAL, celebrado en el Pabellón Artaleku ante unos 1.250 espectadores.

 

Foto: Arrate Morales.

 

Artaleku sigue siendo una temporada más territorio infranqueable para el Liberbank Cantabria Sinfín, quien vuelve con una derrota frente al Bidasoa Irún por 35-28. Los de Reñones no pudieron impedir este miércoles la clasificación de los vascos para la Copa ASOBAL al ceder los dos puntos en un partido en el que siempre estuvieron por detrás en el marcador. Los visitantes, a pesar de llevarse una gran diferencia en contra al descanso, supieron remontar hasta casi volver a igualar la contienda, pero la balanza terminó inclinándose del lado de los amarillo en el tramo final.

Al Sinfín le costó entrar en partido. Se lo dificultó un Bidasoa bien armado en defensa y que en ataque comenzó a cosechar tantos desde el pitido inicial. Valles fue quien más tino encontró al encarar la meta defendida por Rangel y conforme fueron pasando los minutos, los santanderinos entraron en calor, sin dejar que el conjunto bidasotarra se marchase a más de tres goles.

Mijuskovic detuvo varios lanzamientos que dieron gas a los suyos y los balones que alcanzaron a Lon en el pivote acabaron en el fondo de la red. También Torriko tuvo perlas de calidad en su tierra, con bonitos lanzamientos que superaron al meta local y sirvieron para retener a los vascos a una distancia prudente pero, aún así, cada despiste se pagaba caro ante un rival que no dio margen de error alguno.

Los del Sinfín volvieron a mostrarse indecisos en la ejecución y pagaron caras varias pérdidas consecutivas, ya que el Bidasoa no perdonó. Al contraataque, con Crowley, Zabala y Esteban Salinas, como principales artífices, iniciaron la escapada antes del descanso. Reñones probó a mover la primera línea pero lo que seguía sin encontrar el tono adecuado fue la defensa, superada una y otra vez por el Bidasoa, que marchó a vestuarios con una renta cómoda (18-12).

Pero como todos los rivales saben, nunca se juega del todo cómodo ante el Sinfín. Tirando del espíritu aguerrido, los de Reñones regresaron a pista y le endosaron un parcial de 3-1 con el que recortaron ligeramente las diferencias y tomaron confianza. Ahora sí, la defensa cántabra planteó problemas a cada lanzador rival que intentó superarla, mientras que Torriko a la carrera y Lon desde los seis metros acertaron a superar a Ledo, en portería en esta segunda mitad.

Si bien es cierto que el cuadro santanderino no acabó de aprovechar todas las oportunidades que se le presentaron, los del Sinfín encontraron la facilidad que no tuvieron en la primera parte para mover el balón. La velocidad de Torriko hizo daño a la escuadra amarilla pero fue la contra de Postigo lo que provocó el tiempo muerto de Cuétara, al ver peligrar su ventaja, reducida de nuevo a los tres tantos.

Los irundarras se vieron superados una y otra vez por el central vasco y por Lon, además de sufrir cada blocaje y cada recuperación de balón de Dimitrievski, que se convertía a la contra en gol asegurado. Fue el turno de Israel Marín bajo palos y cumplió con un par de paradas de valor en momentos en los que los locales pudieron distanciarse de nuevo en el marcador.

Le faltó algo más, sin embargo, al Sinfín, que acusó el cansancio en los minutos finales ante un equipo con más recambios para la recta final. Cuando mejor lo tenían, se repitió el mismo guion de la primera parte, con pérdidas forzadas por un Bidasoa Irún que puso la directa hacia su clasificación para la Copa ASOBAL.

Valles tiró del equipo en ataque y junto con Torriko, fueron haciendo tantos para proclamarse máximos goleadores del partido. Aún así, nada pudieron hacer para detener el avance de los de Artaleku, quienes siguieron jugando a la carrera y sentenciaron el encuentro a base de contraataques (35-28).

Contestar